“Schoklender y su hermano se robaron plata del pueblo”

Emerenciano Sena, el dirigente piquetero más conocido del Chaco, fue una de las primeras figuras en cuestionar los manejos financieros de Sergio Schoklender en la Fundación Madres de Plaza de Mayo y dice haber pagado caro por ello . Su movimiento social se quedó con un barrio a medio hacer y varias denuncias judiciales en su contra aún lo complican. Y todo eso, asegura, por haber querido saber qué pasaba con los fondos públicos que iban hacia la Fundación.
“Schoklender y su hermano (Pablo) se pasaron de jodones y timberos. Se robaron plata del pueblo”, dice Sena. Su organización piquetera había iniciado, en el verano de 2008, un proyecto habitacional junto a las Madres. La idea era construir 500 viviendas sociales en un predio que alguna vez fue un campo de tiro del Ejército.
Las relaciones entre Sena y Schoklender comenzaron a tensarse pronto , aun cuando el acuerdo era que la Fundación se ocuparía de la provisión de materiales y la asistencia técnica y el movimiento piquetero de la ejecución de las obras. El gobierno chaqueño medió más de una vez para impedir que el conflicto estallara.
Sin embargo, el idilio inicial acabó en escándalo público . En febrero del año pasado, la Fundación envió telegramas de despido a más de cien obreros que eran seguidores de Sena . Según Schoklender, el proyecto se había desvirtuado y el dirigente piquetero estaba usando los recursos en beneficio propio. También lo acusó de explotar ilegalmente a los trabajadores.
La versión de Sena es distinta. Le dijo a Clarín que los problemas empezaron “cuando fuimos a Buenos Aires y preguntamos en el Gobierno porqué la mitad de cada mes estábamos sin trabajar a raíz de que la Fundación no mandaba los materiales. A los pocos días llegó Schoklender para decir que estábamos todos despedidos”.
“Había un presupuesto para las 500 viviendas de 128 millones de pesos. Nosotros, si recibimos materiales por 2 millones, es mucho”, agregó. Otro referente piquetero, Raúl Castells, terció en la polémica y sostuvo que el Estado pagaba 140.000 pesos por cada vivienda de las Madres aunque sus costos eran de sólo 40.000.
Como para completar el panorama, también se quejaron las empresas constructoras del Chaco . El vocero de ellas, Ricardo Siri, había planteado que la Fundación Madres se había convertido en “una competencia desleal avalada por el poder político”. El dirigente empresario se refería a los beneficios que recibía la organización administrada por Schoklender ya que a ella se le adjudicaban de manera directa, sin licitación, contratos por cientos de viviendas e incluso por hospitales provinciales.
Sena, ahora, dice que “al Chaco vinieron tres cuotas por 185 millones de pesos para construir viviendas para los pobres. Pero entre funcionarios provinciales y Schoklender se los hicieron humo” . Y dijo que el escándalo actual está contenido “porque Schoklender tiene contactos con la Presidencia de la Nación”.
“Con 185 millones de pesos alcanzan para hacer 750 casas que no se hicieron en el Chaco, tres jardines, seis escuelas primarias y secundarias, centros comunitarios, salas de primeros auxilios, y no se hizo nada. O lo poco que se hizo está mal hecho”, denunció.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Quejas por organización que vende cursos "on line"

Denuncias por cursos dictados en Tribunales II y en la Facultad de Derecho (U.N.C.)

Elecciones Colegio de Abogados de Córdoba: quiénes son los candidatos